viernes, diciembre 23, 2016

De libros recibidos

Me acordé este miércoles pasado de una entrada del blog de Álvaro Valverde titulada «¡Avalancha!», en la que exclamativamente agradecía los muchos envíos de libros que le llegaban —y siguen llegándole—, al mismo tiempo que confesaba no dar más de sí, no poder abarcar tal aluvión de páginas enviadas, en su mayoría —digo yo—, con la pretensión de que fuesen comentadas o mencionadas por él. Esto suele parecer lo más importante para algunos remitentes, y no que esas páginas se lean con la dedicación que merecen; porque, de ser así, de leer con el debido detenimiento, se perdería la actualidad, la oportunidad, dar el primero. El miércoles, el día de mi última clase de este tramo del curso, de mi última clase de este año, pensé en esto al abrir en mi despacho de la Facultad los tres sobres que había recogido minutos antes en conserjería. Contenían sendos libros: Confesiones del apócrifo Cervantes, de Jaime Covarsí (Cáceres, Tau Ediciones, 2016), una novela; Gremios, de Ramón Pérez Parejo (Madrid, Devenir, 2016), un libro de poemas que ha sido premio de poesía Blas de Otero; y Venceréis, pero no convenceréis. La última lección de Unamuno, de Pollux Hernúñez (Madrid, Oportet Editores, 2016), una recreación histórica —y al parecer bien fundamentada— de aquel acto celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936 que tanto marcó los últimos días del insigne don Miguel de Unamuno escrita por un latinista y traductor, salmantino de cuna y australiano de adopción. Espero tener salud y tiempo para hablar de ellos. Y de Nemo, de Gonzalo Hidalgo; de Trabajar cansa, de Javier Morales; de la edición de Guerra viva, de José Herrera Petere, que hizo Guillermo Ginés Ramiro; de los libros de ensayo y de investigación que ha publicado desde 2015 Fernando Durán López; de la antología de poesía española Re-generación de José Luis Morante; de las Todavía más virutas de taller de Miguel D'Ors; de los relatos de Nicanor Gil Te tendré que matar; del monumental libro de Gonzalo Pontón La lucha por la desigualdad. Una historia del mundo occidental en el siglo XVIII; de aquella lejana antología de la poesía de Jordi Doce Nada se pierde; de Demagogias, un estimulante libro de Carlos Reymán Güera; de la poesía de Juan Carlos Marset en Días que serán; de la traducción de la obra de Dominick LaCapra Historia, literatura, teoría crítica; de la mayoría de los libros de la fotografía de arriba... En fin, ni salud ni tiempo. Libre albedrío.

1 comentario:

Javier Morales Ortiz dijo...

Que tengas mi novela ya es un honor, querido Miguel Ángel.
Feliz año
Un abrazo